martes, 3 de febrero de 2009

Viaje al Oeste III


Voy ya por el capitulo X, pero no son capítulos como estamos acostumbrados, casi más, se podrían tratar como historias en un principio independientes, que en capítulos posteriores sus personajes principales se iran entrelazando.
De momento Buda ha puesto a buen recaudo al Rey mono por engreído y hacer la vida imposible a los héroes celestes. ... es curioso como de un capitulo a otro han pasado varios cientos de años, de como el tiempo deja de tener un sentido tan lineal...
No llevo mas de tres paginas de este capitulo, trata de dos amigos, uno leñador y otro, pescador, profesiones que al parecer , en china se solían asociar con una existencia placida, apartada por completo de las preocupaciones mundanas y volcada sobre la meditación.

- Soy de la opinión, hermano Li - dijo Chang.Shao-, que los que se esfuerzan por conseguir la fama perderan su vida en tan loco empeño, los que se afanan por obtener fortuna perecerán a causa de las riquezas, los que se empeñan en amontonar titulos correrán los mismos riesgos que quien duerme con un tigre, y los que luchan por recibir favores oficiales serán como quien camina con serpientes dentro de las mangas. Cuando uno se detiene a pensar friamente, descubre que sus vidas no pueden compararse con la tranquila existencia que llevamos nosotros en la altura azul de las montañas o junto a la serena pureza de las aguas. Nosotros nos regocijamos en nuestra propia pobreza y pasamos los dias sin afanarnos por nuestro destino.

Despues de esto ambos amigos discuten sobre si son las aguas o la altura azul de las montañas lo mejor para conseguir esa paz interior (Uyyyyy.... esto me huele a las luchas religiosas, de quien es mejor, mi dios o tu dios.... siendo en el fondo todo lo mismo) pero lo hacen a traves de poesias como estas....

" Tumbado, miro con atención el azul del cielo y el majestuoso vuelo de las garzas blancas. Amarrada esta mi barca en la orilla y entreabierta la puerta de mi hogar. A la sombra de la vela enseño a a mi hijo a preparar los sedales y a arreglar los anzuelos. Cuando los remos descansan, mi esposa y yo ponemos las redes a secar al sol. Mi mente esta en calma, porque veo la tranquilidad de las aguas.; me siento seguro, porque contemplo la benignidad de los vientos. Mi abrigo de algas y mi sombrero de bambú son infinitamente mejores que los trajes cortesanos y sus delicados fajines teñidos de purpura "

" Tumbado, miro con atención el vuelo de nubes blancas con forma de sauce. Cierro despues la puerta de bambú de mi cabaña y, sentado en el frescor de la paja, me pongo a pensar en lo que quiero. Cuando me apetece, saco los libros y enseño a mis hijos a leer; cuando tengo invitados, charlo con ellos o jugamos al ajedrez; cuando me encuentro excitado, recorro senderos cubiertos de flores y me pongo a cantar; cuando me entristezco, subo a las verdes montañas con el laud y comienzo a tañer. Mis sandalias de paja, de cañamo mis fajas y de tosco tejido el calor de mis mantas. Las prefiero sin embargo, a la seda, porque mi corazon esta aqui libre y yo soy mi unico dueño"

curioso.... me recuerada a una entrada mia del 2007 titulada " Puedo cortar madera"

Mitakuye Oy Asin

Erlik Khan

2 comentarios:

Z. dijo...

Hola Erlik Khan: Leyendo estos pasajes, sobretodo el último, me transmite una sensación de calma y paz, la que da una vida sencilla, supongo que si la vida nos ha situado donde nos haya situado es para que busquemos ese rincón en el interior.
Un saludo!

Estrella Altair dijo...

Hola Erlik, vine a saludarte desde el blog de Alma y me gustó tu relato tranquilo... de una vida que no es precisamente la que llevamos nosotros en la ciudad.

Un saludo

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