martes, 3 de junio de 2014

Los malentendidos: un cancer para el pensamiento

¿Cuantas veces, nos comemos la cabeza con los posibles motivos que ha podido tener nuestro interlocutor con una respuesta suya que nos ha dolido?. ¿ Cuantas veces le hemos preguntado por el motivo de ese tipo de respuesta?

   Las respuestas a estas preguntas por lo general ya las tenemos:  para la primera pregunta...  demasiadas veces, para la segunda pregunta, se cuentan con los dedos de una mano, y probablemente... nos sobren cinco. .
 ¿ A que tenemos miedo a la hora de afrontar la pregunta  ? , ¿a perder nuestro derecho a sentirnos victimas ?, ¿Que ganamos sintiéndonos así, victimas?

Y aquí el motivo de este articulo. Hace unos meses  me mosquee con una vecina.  Estaba teniendo problemas con la TV, me había quedado sin señal de antena, con lo que fui a llamar a su puerta para saber si ella estaba teniendo el mismo problema,  los perros que ella tenia , empezaron a ladrar, ella se acerco al recibidor para acallarlos,  volví a llamar con los nudillos, (el timbre no funcionaba) pero nada, ni caso, ella intentando acallar a los perros, me canse de esperar a que me abriera, y me volví a casa sin poder hablar con ella, y de mala leche, sin comprender porque no me quiso abrir la puerta.  el tema se volvió recurrente en mi cabeza,  y cada vez con una sensación de amargura mucho mayor. No me atrevía a llamar de nuevo a su puerta por miedo a que se volviera a repetir la sensación y en lugar de apaciguarme, consiguiera el efecto contrario. Aunque podía a veces para el pensamiento, argumentando que no tenia mas información sobre lo sucedido y que ignoraba completamente los motivos por las que no me abrió la puerta, este pensamiento volvía a surgir hasta que llego el momento en que me la encontré en la escalera y pude  tratar con ella el tema.  con el ruido, y preocupada por no molestar  a los vecinos se había centrado totalmente en calmar a los perros,  que no escucho cuando llame a la puerta.  cuando vi que se relajo, estaba mas distendida, y me pareció hasta agradecida al tratar este malentendido, me quede con esta respuesta como buena, aceptándola.  Claro que... la mente intenta seguir haciendo de las suyas,  buscando mas motivos por los que seguir enojado con ella, pero sencillamente no les doy espacio a estos, aunque a día de hoy sigan de vez en cuando surgiendo.  El problema esta, en cuando les hacemos caso, nos entretenemos en ellos.

  Poco tiempo después volví a encontrarme en una situación similar, pero esta vez lo solucionamos en el mismo día, sin tiempo a que mi pensamiento se convirtiera e basura toxica.

Por un lado, nuestra mente cree que somos el centro del mundo, que el resto se debe a nosotros y debe girar  alrededor nuestro, que o nos sirven para nuestra supervivencia o son  un peligro a evitar, a destruir.
Por otra parte a nuestra mente le gusta hacer castillos en el aire, sin apenas un soporte solido, sobre todo en lo referente a nuestro entorno relacional cercano y a lo que nuestra inteligencia emocional compete. Empezamos sin apenas tomar mas datos del exterior a darles vueltas y vueltas sobre una misma cosa sin añadir datos procedentes de fuentes externas, y sucede que estos pensamientos, como sucederia en cualquier relación endogamica.... las malformaciones aparecen, y estas, a su vez generan nuevas malformaciones, para que al final...  el resultado nada tenga que ver con lo que fue la situacion inicial y siempre con un resultado adverso a una solución conciliadora. 

  Eckhart Tolle me confirmo que mi mente, no era yo, tan solo una herramienta que debidamente usada podría ser eficaz, pero que con lo que habíamos aprendido, vivido hasta el momento, esta trataba por todo medio, hacerme creer que ella y yo,eramos uno e indivisible.  Esto me ha ayudado a coger las riendas y de momento, medio domar a mi mente y convertirla en una buena herramienta aunque de vez en cuando se encabrite y me lleve un tiempo apaziguarla nuevamente.

  Para solucionar este problema, lo mejor son estos pasos.
  1. propiciar un encuentro
  2. hablar en primera persona, y como me he sentido ante su actuación
  3. escuchar, escuchar y escuchar,  Tenemos dos oídos y una boca,
  4. Respeto, primero respetarte a ti mismo y respetar desde aquí te hará mas fácil respetar al prójimo
  5. Si los pasos previos no dieran resultado, quizás lo mas probable es respetar su punto de vista y despedirte de la otra persona, al menos por tu parte has hecho todo lo posible y quizás esa persona estaba buscando una razón para apartarse de ti . Puede llegar a ser muy doloroso, pero este dolor pasa, y quedara bajo tu decisión que es lo que vas a guardar en tu corazón de esa relación que ha terminado.
Son tan solo unas medidas de asepsia mental para evitar que este Cáncer Mental nos devore y nos sitúe en medio de la amargura y soledad.

Mitakuye Oy Asin

        Eugenio Criado

Fotografia tomada de: http://www.somospacientes.com/  , pulsando sobre la imagen te llevara directamente al articulo del que procede.

2 comentarios:

Fernando Villadangos dijo...

Los malentendidos son la esencia de la propia humanidad, por ello se hace tan necesario tu estupenda sugerencia para superarlos: escucha activa.

Escucharnos con la orejas y con el CORAZÓN también bien abiertos,

Eugenio Criado dijo...

Si, son la esencia, pero ya estan un poco pasadas de fecha, hay que sustituirla por otra mas fresca y empieza por uno mismo. Aunque suele costar bastante.... y es que el que aparezca escrito en muchos sitios, no es sinónimo de que sea facil de llegar a ello.

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